Crear y aprovechar los recursos locales
una estrategia de autosustentabilidad
Mayor autosustentabilidad es mayor autonomía y menos dependencia a financiamientos, conocimientos o decisiones externas. Es mayor capacidad para decidir y negociar con otras iniciativas lo que le conviene a tu proyecto y lo que no. Es lograr una participación más equitativa que te permitirá construir modelos de desarrollo más integrales y más relevantes para todos. Es decir, más sustentables. Ver más
Una estrategia que usan varias iniciativas y proyectos de desarrollo para reducir su dependencia de recursos externos y hacerse más autosustentables es aprovechar los recursos humanos, materiales, de conocimiento y de infraestructura que ya tienen –ellas o las comunidades con las que trabajan– o fomentar la creación de nuevos recursos locales o propios.
Una de las formas de acercarse a estos recursos es fomentando la participación local, que viene acompañada de ideas y muchos tipos de contribuciones (de conocimiento, infraestructura, trabajo, etc.). Además de ayudar a diversificar las fuentes de apoyo, esta participación ayuda a que las comunidades se apropien de los proyectos y aporten también sus puntos de vista, que harán que la iniciativa pueda ser más relevante para sus necesidades y que responda a los problemas con soluciones más integrales. Además, cubrir los objetivos de sus proyectos con menos dependencia a apoyos externos (de dinero, conocimiento, etc.) le ayuda a las iniciativas a crear las condiciones necesarias para poder negociar las reglas o condicionamientos de esos apoyos en condiciones más equitativas.
Los programas de emprendimiento que fomentan la creatividad y las habilidades locales, o los sistemas de trueque o monedas alternativas que promueven la producción y el intercambio de bienes y servicios con menor uso de dinero oficial, son ejemplos de como algunas iniciativas aprovechan –o a veces crean– nuevos recursos. Otros proyectos se concentran en la educación como forma de desarrollar recursos humanos a futuro, ya sea educando a niños y jóvenes o quizás ofreciendo talleres y capacitación para aprovechar mejor la participación de los miembros de su comunidad o de la iniciativa misma.
Algunas iniciativas hacen un ejercicio especial a la hora de diseñar sus intervenciones para identificar y documentar los recursos que tienen ya disponibles, y aquellos que se podrían aprovechar o incluso crear. Otras iniciativas aprovechan el conocimiento (know-how) que han formado en el trabajo con sus comunidades para recibir ganancias por ofrecer consultorías a otras organizaciones. Otras establecen acuerdos que les ayudan a multiplicar el valor de sus recursos, como los fondos de contrapartida en los que por cada aportación de trabajo, materiales o infraestructura que estas hacen, los colaboradores (fundaciones, gobiernos) se comprometen a aportar una suma económica equivalente.