Tecnologías de la información y la comunicación (TICs)
una estrategia de autosustentabilidad
Mayor autosustentabilidad es mayor autonomía y menos dependencia a financiamientos, conocimientos o decisiones externas. Es mayor capacidad para decidir y negociar con otras iniciativas lo que le conviene a tu proyecto y lo que no. Es lograr una participación más equitativa que te permitirá construir modelos de desarrollo más integrales y más relevantes para todos. Es decir, más sustentables. Ver más
Una estrategia que usan algunos proyectos de desarrollo para ser más autosustentables es aprovechar o incluso a veces crear tecnologías de la información y la comunicación (TICs).
Las tecnologías son muchas y muy variadas, y las diferentes iniciativas aprovechan toda clase de plataformas y recursos digitales para diferentes fines que pueden ayudar a aumentar su autosustentabilidad:
- Las páginas web y las redes sociales son, hoy en día, fundamentales para que una iniciativa pueda darse a conocer. En un sentido muy básico, la presencia en internet le ayuda a otros a enterarse de que la iniciativa existe. Por eso muchos proyectos usan estos mecanismos para promover la participación de beneficiarios, voluntarios y donantes, y aprovechan estos espacios para explicar de qué trata su proyecto, qué lo hace diferente a otras iniciativas, por qué es importante, cuáles son sus objetivos y cómo puede contribuir cada quién para lograrlos. Estas plataformas permiten, además, hacer uso de fotos, videos, infografías, animaciones y toda clase de recursos para contar la historia de su proyecto. Así, las iniciativas pueden acercarse más fácilmente a nuevos públicos y conseguir nuevos colaboradores para diversificar sus fuentes de financiamiento y negociar sus intereses y prioridades con mayor libertad.
- Los sistemas de “rating” o las secciones de comentarios pueden ayudar a recoger opiniones de las comunidades, usuarios o participantes para que las iniciativas mejoren, cambien y se adapten respondiendo a las sugerencias y la retroalimentación de todas las personas involucradas. Esto las hace más relevantes para más personas y les permite recoger información para que sus soluciones sean más integrales.
- Los cursos en línea, “webinars” o videos pueden servir para capacitar a los participantes locales y permitirles ser actores en su propio desarrollo en condiciones más equitativas.
- Los anuncios y publicidad de paga en redes permiten que las iniciativas promocionen sus esfuerzos y “viralicen” las diferentes colaboraciones, eventos o actividades que organizan (que pueden ser desde organizar conciertos y maratones para conseguir fondos hasta campañas para conseguir nuevos voluntarios, etc.). Este modo de conseguir visibilidad ayuda a que las iniciativas encuentren nuevas y variadas fuentes de apoyo, cada una de las cuales traerá conocimientos, ideas, materiales, tiempo, etc.
- Los correos electrónicos, videoconferencias, foros de trabajo en línea, etc. ayudan a agilizar los procesos de trabajo y mejorar la comunicación de los diferentes integrantes de una iniciativa. Esto contribuye a que no se dupliquen esfuerzos, se aprovechen mejor los recursos y las diferentes áreas de trabajo se apoyen entre sí. Además, estás herramientas permiten el trabajo a distancia y pueden ayudar a que un proyecto esté menos centralizado, es decir, que no todas las decisiones se tomen en una misma oficina central. Y este trabajo a distancia puede ayudar también a formar nuevas colaboraciones o redes de trabajo con otras iniciativas, y así a escalar los proyectos llevándolos a diferentes regiones o poblaciones.
- Los resultados y el manejo del presupuesto de las iniciativas se pueden publicar y difundir en redes, páginas web o en correos periódicos para los colaboradores, voluntarios, donantes y beneficiarios. Esta claridad y transparencia ayuda a ganarse la confianza de todos los participantes, los anima a seguir contribuyendo y puede facilitar que más personas sumen sus esfuerzos.
- Las plataformas de recaudación de fondos en línea permiten recibir donaciones de forma rápida, fácil y segura. Algunas sirven para organizar campañas de “crowdfunding” y facilitar que diferentes personas y organizaciones puedan contribuir según su propia capacidad. Otras para que las iniciativas puedan recibir donaciones a través de sus páginas web. Esto permite ampliar los recursos de la iniciativa y depender menos de una o de pocas fuentes de financiamiento.