Administración rotativa
una estrategia de autosustentabilidad
Mayor autosustentabilidad es mayor autonomía y menos dependencia a financiamientos, conocimientos o decisiones externas. Es mayor capacidad para decidir y negociar con otras iniciativas lo que le conviene a tu proyecto y lo que no. Es lograr una participación más equitativa que te permitirá construir modelos de desarrollo más integrales y más relevantes para todos. Es decir, más sustentables. Ver más
Una estrategia que usan varias iniciativas de desarrollo para hacerse más autosustentables es crear dinámicas de administración rotativa.
La administración rotativa es una forma de gestionar los proyectos que consiste en que los socios o beneficiarios participan y manejan un aspecto de la iniciativa por un tiempo, y luego quedan a cargo de un área diferente. Un miembro de la comunidad o de la iniciativa puede ser el encargado de manejar la intervención educativa por un año, por ejemplo, y al año siguiente del área de promoción para conseguir nuevos apoyos.
Para muchas iniciativas, esta estrategia tiene grandes beneficios para su autosustentabilidad porque las ayuda a que sus miembros y las comunidades con las que trabajan se familiaricen más íntimamente con los diferentes aspectos del proyecto, identifiquen formas en que sus distintas áreas se pueden integrar para apoyarse mutuamente y se involucren a fondo detectando apoyos o recursos humanos, de conocimiento y materiales que se pueden aprovechar o aportando nuevos. Estas contribuciones pueden ayudar a cubrir muchas de las necesidades del proyecto y reducir la presión de conseguir recursos externos. Además, el manejo rotativo de los proyectos ayuda a identificar una mayor diversidad de puntos de vista, lo cual sirve para que las decisiones se evalúen y adapten constantemente en beneficio de todos, las negociaciones sean más equitativas y las intervenciones más relevantes para más personas. Por otro lado, tener más presencia y vigilancia de distintas personas en los procesos o secciones de la iniciativa ayuda a fomentar la transparencia y el buen manejo de los recursos, lo que genera confianza en los donantes y en las comunidades, que podrían temer prácticas corruptas o un manejo poco eficiente del dinero.
Aunque se puede correr el riesgo de que los proyectos no tengan tanta continuidad como con las administraciones fijas, la administración rotativa permite que un programa pueda ser revisado y mejor encausado si va por mal camino, pues este sistema permite que los programas se alimenten siempre de ideas nuevas, y que los distintos intereses y enfoques tengan oportunidad de ser representados.