Manejo de los recursos
una estrategia de autosustentabilidad
Mayor autosustentabilidad es mayor autonomía y menos dependencia a financiamientos, conocimientos o decisiones externas. Es mayor capacidad para decidir y negociar con otras iniciativas lo que le conviene a tu proyecto y lo que no. Es lograr una participación más equitativa que te permitirá construir modelos de desarrollo más integrales y más relevantes para todos. Es decir, más sustentables. Ver más
Una estrategia que usan varias iniciativas de desarrollo para hacerse más autosustentables es cuidar que el manejo que hacen de sus recursos favorezca su autosustentabilidad.
En el campo del desarrollo, el dinero es limitado y no siempre es fácil de conseguir. Esto no sólo dificulta planear proyectos a largo plazo sino que también puede crear un ambiente de competencia entre los proyectos de desarrollo que necesitan asegurar recursos, cuando lo que urge más que nunca es la colaboración. Además, las donaciones externas pueden ser de mucha ayuda, pero también pueden convertirse en un problema para las iniciativas de desarrollo porque los planes y resultados que los donantes esperan no siempre se ajustan a las necesidades específicas de su proyecto. Los pocos recursos disponibles vienen a veces “etiquetados” –, es decir, que ya viene dicho en qué se pueden gastar y cómo– y sólo pueden usarse en algunos sectores y no en otros. Esto impide que las iniciativas puedan diseñar sus proyectos de forma integral, porque a veces no se les permite cubrir ciertas áreas del desarrollo y se tienen que ajustar a las reglas y los intereses de los donantes y no forzosamente a las necesidades e intereses locales que ellas consideran prioritarios.
Para darle la vuelta a esta situación, estos son algunos modos en los que las iniciativas manejan los recursos en favor de su autosustentabilidad:
- Identificando los recursos y planeando cómo mejor aprovecharlos. Esto incluye hacer un inventario de recursos materiales, humanos, de conocimiento, etc. con los que cuentan; definir el rol del proyecto y elegirle un perfil institucional que le permitan usar los recursos en las poblaciones y en los objetivos que le interesan; invertir en medidas preventivas que permitan evitar gastos y reducir las condiciones de dependencia en el futuro (como asignar parte de los fondos a un fondo de estabilidad o a contratar o capacitar personal dedicado a conseguir más apoyos, por ejemplo); avanzar el trabajo mientras se consigue o espera el financiamiento; integrar sus programas para que se apoyen los unos a los otros; establecer acuerdos de fondos de contrapartida para multiplicar el valor de sus contribuciones, etc.
- Diversificando fuentes de apoyo para no depender tanto de una o pocas fuentes y poder negociar en condiciones de mayor equidad. Para este propósito, los proyectos usan muchísimas estrategias diferentes según el caso, y la mayor parte de las veces combinan varias. Algunos, por ejemplo, consiguen aportaciones voluntarias haciendo campañas, promoviéndolas en redes sociales, etc. Otros envían equipos a colectar fondos en las calles y encontrar "padrinos" para sus causas o beneficiarios. Otros aprovechan sus recursos locales, ya sea de conocimiento o materiales, promoviendo la participación de las comunidades beneficiadas, etc.
- Asegurando la transparencia de la iniciativa para que los recursos no se desperdicien y se genere confianza en los donantes, beneficiarios y voluntarios. Las figuras legales como los fideicomisos ayudan a algunas iniciativas a supervisar el buen uso de los fondos para que los donantes tengan certeza de cómo se van a manejar sus recursos y se animen a aportar. Definir y comunicar con claridad los objetivos y formas de trabajo del proyecto, así como los roles y las responsabilidades que corresponden a cada quién ayuda a muchas iniciativas a ser más efectivas en su trabajo y aprovechar mejor sus recursos. Además, los proyectos que fomentan la participación local cuentan con la cercanía y vigilancia de más personas, lo que a veces les ayuda a garantizar un manejo más eficiente y transparente de los recursos. Y otros proyectos más publican sus presupuestos y la forma en que usan los recursos en sus páginas web o reportes anuales para generar confianza en los donantes, beneficiarios, voluntarios, etc. y mantener o promover su apoyo.